Por qué ejercitarte protege la salud de tu cerebro

Si has seguido las recomendaciones de tener por lo menos 150 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada habrás mejorado tu salud física. Lo que seguramente no consideraste es que con cada paso que das, cada kilómetro que pedaleas o con cada vuelta que le das a la piscina, estás mejorando tu salud cognitiva.

Estudios recientes sugieren que las actividades que realizas para mejorar tu cuerpo también le trae beneficios a tu cerebro. “Sabemos que el ejercicio físico y aeróbico son beneficiosos para el mantenimiento de la salud cerebral, sobre todo en personas con riesgo de desarrollar demencia y Alzheimer”, comenta el neuropsicólogo doctor Aaron Bonner-Jackson de Cleveland Clinic.

“Puedes hacer una gran diferencia en términos de cómo tu cuerpo funciona. Por lo que, para preservar tu salud cognitiva, la mejor apuesta que puedes hacer es ejercitar tu cuerpo y tu mente con el ejercicio diario y actividades sociales estimulantes".

Mantente en movimiento por tu cerebro

En estudios recientes, 454 adultos mayores han tenido exámenes físicos y cognitivos por 20 años y accedieron donar su cerebro para investigaciones posteriores a su fallecimiento. Los participantes recibieron acelerómetros que rastrearon sus movimientos y actividad física durante todo el día. Aquellos que se movieron más, tuvieron mejor puntuación en las pruebas de pensamiento y memoria, también incrementaron en cada actividad física por una desviación estándar relacionada con el 31% menor riesgo de demencia, informaron lo sinvestigadores.

La asociación entre la actividad física y las funciones cognitivas se mantuvieron constante incluso después que los autores del estudio contaran las patologías del cerebro de los participantes, definiendo si tenían demencia o no, según el estudio.

En otra investigación reciente, 160 adultos mayores sedentarios con deterioro cognitivo fueron asignados a formar parte de diversas opciones. Podían hacer ejercicio aeróbico (3 veces por semana por 45 minutos por sesión), tomar una dieta para la detención de la hipertensión, combinar el ejercicio aeróbico con la dieta o recibir educación sobre salud.

Durante los seis meses de estudio, aquellos que solamente siguieron la dieta no mejoraron en las evaluaciones de funciones ejecutivas (responsables de tareas como planeación, resolución de problemas y multitarea), mientras que las funciones del grupo de educación de salud empeoraban, según la investigación.

De igual forma, aquellos que se ejercitaron mostraron mejoras enpensamiento y memoria y los que combinaron el ejercicio con la dieta mostraron aun más cambios, apuntaban los investigadores.

¿Cómo el ejercicio ayuda a tu cerebro?

La actividad física puede beneficiar al cerebro en diversas formas tales como:

Promover la salud cardiovascular.

Mejorar el flujo sanguíneo por el cerebro.

Reducir inflamaciones.

Bajando el nivel de las hormonas de estrés.

Todos estos factores pueden afectar negativamente las funciones cognitivas, explica el doctor Bonner-Jackson. Ejercitarte también puede traer beneficios físicos a tu cerebro, tales como el incremento del grosor de la corteza cerebral y mejorarla integridad de tu materia blanca, que es la fibra de los nervios que conecta áreas de la materia gris del cerebro ricas en células nerviosas.

¿Qué puedes hacer? El doctor Bonner-Jackson ofrece estas opciones: 1. Mantenerte físicamente activo: intenta realizar 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada (comocaminar, trotar, andar en bicicleta o nadar) a la semana, pero ten en cuenta que cualquier actividad física puedebeneficiar a tu cerebro.

2. Intenta nuevas actividades de estimulación mental que disfrutes: practicar nuevos hobbies como leer un nuevo libroo aprender nuevas habilidades como carpintería, jardinería, resolver rompecabezas, hacer problemas matemáticos odominar un nuevo idioma o instrumento musical.

3. Mantente socialmente activo y evita aislarte: agenda regularmente reuniones con familiares o amigos, únete a unaorganización social o ofrécete como voluntario en tu iglesia, hospital o grupos de caridad.