¡Más de 90 casos de periodistas y personas que laboraban en medios de comunicación siguen impunes!
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) exhortó a las autoridades hondureñas, a adoptar medidas efectivas para garantizar que periodistas y comunicadores sociales ejerzan su labor sin amenazas, agresiones ni restricciones arbitrarias y no dejar impune la muerte violenta de más de 90 personas que laboraban en medios de comunicación entre 2001 y el 2026.
En el marco del Día Internacional para poner fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, que se conmemora el 2 de noviembre, CONADEH se refirió a la situación que enfrentan periodistas y demás trabajadores de medios de comunicación, agobiados por una serie de hechos violatorios a la libertad de expresión.
Datos de la Institución Nacional de Derechos Humanos establecen que, desde el 2001 al 2026, han muerto, en circunstancias violentas, 104 personas que laboraban en medios de comunicación entre periodistas, locutores, camarógrafos, fotógrafos, editores, operadores y propietarios, de los cuales, alrededor de 92 casos se mantienen impunes.
Casi medio centenar de municipios de 16 departamentos del país fueron escenario de la muerte violenta de los 104 periodistas y demás personas que trabajaban en medios de comunicación.
El Municipio del Distrito Central, sede de la capital de Honduras, en el departamento de Francisco Morazán, se constituye en el sitio más peligroso, para el ejercicio del periodismo, al registrar la muerte 23 personas que laboraban en medios de comunicación, de las cuales, en dos casos hubo sentencia condenatoria, mientras que, los 21 casos restantes, continúan en la impunidad.
En casi una decena de departamentos, que han sido escenario de la muerte de periodistas y trabajadores en medios de comunicación, la impunidad es del 100% de los casos.
Entre estos departamentos figuran Islas de la Bahía, Intibuca, Valle, Gracias A Dios, El Paraíso, Olancho, Colón, Copán y Santa Barbara.
De acuerdo al CONADEH, la impunidad es un fenómeno que se suma a otros problemas sociales que afectan al país como, la violencia, la inseguridad y la corrupción.
La libertad de expresión no funciona cuando existe un alto porcentaje de casos en la impunidad o sin resolver, lo cual tiene un efecto intimidatorio en el resto de las personas que realizan esa actividad.

