Xiomara Castro respalda a Nicolás Maduro y rechaza acusaciones de EE. UU. tras aumento de recompensa
La presidenta de Honduras manifestó su «plena solidaridad» con su homólogo venezolano, luego de que Washington elevara a 50 millones de dólares la recompensa por su captura. Estados Unidos acusa a Maduro de liderar una organización narcoterrorista.
La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, expresó públicamente su respaldo al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y rechazó las acusaciones en su contra, después de que el gobierno de Estados Unidos anunciara un aumento a 50 millones de dólares en la recompensa por información que conduzca a su captura.
A través de su cuenta oficial en la red social X, la mandataria hondureña se pronunció en contra de las acciones de Washington.
“El Estado de Honduras rechaza de manera categórica las acusaciones formuladas contra el presidente Nicolás Maduro y manifiesta su plena solidaridad con el pueblo de Venezuela y su Presidente ante los ataques infundados de los que hoy es objeto”, escribió Castro.
En su mensaje, añadió: «Reafirmamos nuestro respeto irrestricto a la autodeterminación de los pueblos y al Derecho internacional».
La reacción de la presidenta Castro se produce después de que la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunciara el jueves el incremento de la recompensa, calificándola de «histórica». En un video, Bondi describió a Maduro como «uno de los mayores narcotraficantes del mundo y una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos».
Reacción inmediata de Jorge Cálix
La postura de la presidenta generó una rápida y contundente reacción por parte del diputado Jorge Cálix, quien a través de sus redes sociales calificó el pronunciamiento como «vergonzoso».
Washington acusa a Nicolás Maduro de liderar el «Cartel de los Soles», una organización que, según las autoridades estadounidenses, es una poderosa red narcoterrorista aliada con carteles mexicanos para introducir drogas como fentanilo y cocaína a Estados Unidos, causando miles de muertes anuales.
Las acusaciones por narcotráfico y terrorismo contra Maduro fueron presentadas por primera vez en 2020, durante la administración de Donald Trump. En enero de 2025, el gobierno actual ya había aumentado la recompensa a 25 millones de dólares, cifra que ahora se ha duplicado.

